Unos diez minutos, contando la descarga.
Es la cuenta que guarda toda tu configuración. Da igual en qué plataformas retransmitas: comandos, personalidad y puntos quedan atados a tu Google, así que si cambias de nombre en Twitch o añades Kick más adelante, no pierdes nada.
En el panel, sección Conexiones, pulsas «Conectar» en Twitch, Kick o YouTube y autorizas con esa plataforma. Ahí es donde le das permiso al bot para escribir en tu chat — sin darle moderador a mano ni pegar tokens en ningún sitio.
Descargas el plugin, lo instalas y añades la fuente Imanol-bot a tu escena. Ahí es donde aparece la tarjeta con el mensaje y por donde sale la voz, directa al mezclador de OBS.
La fuente te enseña un código corto tipo K7PM-2R9X. Lo
escribes una vez en el panel, en la sección Plugin de OBS, y ese PC
queda vinculado a tu cuenta para siempre. No hay que repetirlo.
Dos piezas que se reparten el trabajo.
Mantiene la conexión con el chat de tus plataformas y decide qué hay que decir: comandos, minijuegos, temporizadores, anti-spam y respuestas de IA. Sigue funcionando aunque cierres OBS.
Recibe del servidor qué decir y lo convierte en voz dentro de tu PC, metiendo el audio directamente en el mezclador. También dibuja la tarjeta y le cuenta al servidor si estás en directo.